Humedad por capilaridad: soluciones para erradicar el problema

15 febrero 2018
Soluciones

Diagnosticar el origen de la humedad y, por tanto, detectar a qué tipo de problema nos enfrentamos, es el primer paso para frenar el deterioro de una vivienda o de otro tipo de espacio. Hablamos de la humedad por capilaridad, un fenómeno que puede provocar serios daños en las estructuras con consecuencias graves.

Tipos de humedad, ¿cómo realizar un diagnóstico adecuado?

Existen tres tipos de humedades principales, con orígenes diferentes. La humedad por condensación es frecuente en lugares mal ventilados y que no cuentan con un correcto aislamiento.

Un segundo tipo de humedad es la provocada por la filtración, que habitualmente se produce en épocas de lluvia como consecuencia de cubiertas o zonas mal selladas.

Por último, encontramos la humedad por capilaridad, que viene provocada por un proceso natural que facilita que el agua acumulada en el subsuelo ascienda a través de los poros o capilares del material.

Su aparición suele estar asociada a estos factores:

  • La porosidad del material, que puede ser más favorable a la cristalización del interior de las paredes.
  • Un mal drenaje e impermeabilización de los cimientos y los muros.
  • Exceso de humedad acumulada en el terreno base de la vivienda.
  • Barreras o tratamientos inadecuados que provocan el efecto contrario al esperado en su implementación, generando que la humedad ascienda aún más.
Humedad por capilaridad: Cómo detectarla

El proceso de capilaridad, o ascenso de humedad a través de los diferentes materiales de una construcción, comienza  en las partes inferiores de las paredes. A partir de ahí, va extendiéndose por el resto de muros y paredes, que absorben la humedad.

De esta forma, las humedades por capilaridad, pueden ascender hasta los 60 ó 70 centímetros rápidamente, llegando a problemas derivados, como daños en la instalación eléctrica.

En las paredes, se podrán observar efectos como abombamiento en la pintura, manchas oscuras, moho o, en los casos más graves, desprendimientos provocados por daños profundos en la estructura.

Además del evidente perjuicio para los muros y su estética, la humedad por capilaridad puede perjudicar la salubridad del ambiente y de las personas que conviven con él, sobre todo si la exposición a este fenómeno es continuada.

¿Qué solución existe para tratar la humedad por capilaridad?

A diferencia de otros tipos de humedades, la producida por el fenómeno de la capilaridad no se puede solucionar definitivamente con pintura.

En este caso, es necesario realizar una obra más profunda. Pero, antes de recurrir a este tipo de trabajos más costosos, es posible aplicar un tratamiento de pintura que conviva con la humedad y que permita la exudación de la pared sin agravarla.

Es el caso de pinturas transpirables como Tixoway Antihumedad, que posibilita la evaporación del agua ocluida, incluso en soportes húmedos. Esta pintura para tratar la humedad por capilaridad, ofrece una buena adherencia y un gran poder de penetración, además de ser altamente transpirable al vapor de agua, y favorecer el equilibrio hídrico con el ambiente.

En función del nivel de agresión o humedad, la pintura necesitará ser renovada periódicamente, aproximadamente cada dos o tres años. En este sentido, Tixoway Antihumedad ofrece un mantenimiento más económico y ágil, ya que adhiere directamente teniendo que eliminar simplemente los restos mal adheridos por acción de la humedad.

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