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Prepara las paredes antes de pintar: la importancia de masillar

Toca ponerse manos a la obra y darle una buena capa de pintura a la casa o a la oficina. Y ese sencillo paso puede dar un aire nuevo o un cambio de look al espacio, donde aparte de la elección del color, la preparación de las paredes es clave para conseguir un buen acabado. Como en toda actividad de reforma y mejora de un espacio, la preparación previa determinará en gran parte el resultado final obtenido, por lo que es importante dedicar un preciado tiempo a evaluar el estado de las paredes o superficies y decidir qué pasos debemos de realizar antes de aplicar la pintura.

Preparación de las paredes o superficies

La durabilidad y calidad del acabado de la pintura de las paredes va a depender de los pasos previos y todo lo que se haga antes de pintar, con la idea de facilitar que la pintura se adhiera mejor.

Dependiendo del caso, en ocasiones es necesario dedicar tiempo a quitar la pintura anterior, sobre todo si esta se encuentra en mal estado, levantada y puede obstaculizar la adherencia de la nueva pintura. En superficies metálicas o de madera es muy recomendado retirar la pintura antigua y realizar un decapado.

A continuación, y según el estado de la pared, toca reparar las posibles grietas o fisuras con masilla y realizar un lijado general para igualar y alisar las superficies.

El paso decisivo en la reparación de paredes: La aplicación de masilla

La masilla para paredes es el producto idóneo para reparar imperfecciones, grietas u orificios antiguos que se quieren ocultar.

Para que la reparación sea más efectiva es importante elegir la masilla correcta para cada superficie y tipo de arreglo, teniendo en cuenta si solo queremos alisar la superficie, o si también debemos de rellenar orificios y grietas.

La ventaja de usar masilla es que este tipo de producto facilita mucho las tareas de reparación y preparación de una pared, además de permitir obtener un acabado muy profesional y uniforme, sin invertir mucho dinero.

Para reparaciones generales, la masilla en polvo para paredes permite un rápido secado gracias al fraguado químico de la escayola que contiene

Por su parte, la masilla al uso viene ya preparada y  no fragua, por lo que evita pérdidas de producto. Mientras que la masilla de fibra de vidrio resultará imprescindible en caso de grandes desperfectos y grietas de mayor tamaño.

En otras ocasiones, la aplicación de masilla también puede darse con el objetivo de alisar paredes de gotelé, aunque en este caso quizás sea necesario contar con una llana alisadora y optar por una pasta de recubrimiento de mayor espesor que cubra la gota y cree una capa de emplaste más gruesa.

Si la superficie a reparar es de madera, también contamos con masillas para madera que facilitan el tapado de grietas y dar un acabado uniforme a las piezas. En este caso también deberemos de tener en cuenta si la finalidad es usar masilla para madera exterior o masilla para rellenar madera, eligiendo el producto más conveniente.

Cómo aplicar masilla para conseguir una pared lisa y uniforme

  • Comienza por proteger el suelo y muebles con plástico protector para que luego sea más fácil la limpieza y retirada de manchas.
  • Dedica tiempo a retirar capas de pintura que estén levantadas o en mal estado, ayudándote de una espátula.
  • Es el momento de comenzar a aplicar la masilla para tapar imperfecciones. En el caso en el que uses masilla en polvo para paredes y crear una masa, espera el tiempo suficiente para que esta se densifique a tu gusto y sea más fácil rellenar huecos y extenderla.
  • Si has de tapar una grieta es aconsejable ir cogiendo pequeñas cantidades de masilla y aplicarla en finas capas hasta que quede relleno. Es muy importante realizar este paso con cuidado, para evitar dejar pegotes y que estos se desprendan una vez estén secos.
  • Si la idea es tapar un antiguo taco, lo mejor es retirarlo por completo, si se puede, o cortar la cabeza. Si se retira por completo, empapa una gasa en masilla e introdúcela en el agujero, continuando por igualar la superficie.
  • Deja que la masilla seque el tiempo suficiente y repasa el acabado de la superficie, por si es necesario retocar alguna imperfección o hueco.
  • Una vez acabado y secado, es hora de lijar la pared con una hoja de grano fino para dejarla lisa y uniforme. Tras esto, pasa un trapo para quitar el polvo y dejar bien limpia la pared.
  • Si es necesario aplicar una mano de imprimación para mejorar la adherencia de la pintura, este es el momento.

 

Eligiendo los mejores productos y realizando el proceso con cuidado, conseguirás unas paredes uniformes y con un acabado perfecto para que la aplicación de la pintura sea sencilla y con muy buen resultado.

 

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